TC de tórax
La tomografía computarizada, o TC del tórax, combina rayos X con tecnología informática para crear imágenes detalladas de los huesos, tejidos y órganos del tórax. A diferencia de los rayos X estándar que capturan una sola imagen de todo el tórax, las tomografías computarizadas proporcionan imágenes en "cortes", lo que permite una vista más detallada.
En los rayo X estándar, los tejidos densos, como los huesos, pueden ocultor la visión de otras partes del cuerpo. Sin embargo, en una tomografía computarizada de tórax, los distintos cortes de imagen muestran claramente tanto los huesos como los tejidos blandos subyacentes. Esto ayuda a los médicos a diagnosticar y detectar muchas afecciones torácicas en una etapa temprana.
El procedimiento es breve, indoloro y emite cantidades muy bajas de radiación.
¿Cuándo me harán un TC de tórax?
Su proveedor médico puede recomendar una tomografía computarizada del tórax para:
- Examinar las anomalías encontradas en los rayos X de tórax convencionales.
- Ayudar a diagnosticar las causas de síntomas como tos, dificultad para respirar, dolor en el pecho o fiebre.
- Detectar y evaluar la extensión de los tumores en el tórax o aquellos que se han diseminado desde otras partes del cuerpo.
- Evaluar si los tumores están respondiendo al tratamiento.
- Ayudar a planificar la radioterapia
- Evaluar lesiones en el tórax, incluyendo el corazón, los vasos sanguíneos, los pulmones, las costillas y la columna.
- Evaluar anomalías del tórax encontradas en exámenes de ultrasonido fetal.
También se puede utilizar una tomografía computarizada de tórax para evaluar anomalías pulmonares congénitas y adquiridas, como neumonía, enfermedad pulmonar intersticial o evaluación de tumores.

¿Qué experimentaré?
Durante una tomografía computarizada del tórax, se coloca al paciente sobre una mesa que se mueve dentro de un anillo o "pórtico" que forma parte del TC escáner . A medida que la mesa se mueve, los dispositivos de escaneo de rayos X que contiene giran alrededor del área del pecho para obtener las vistas necesarias.
La mayoría de las personas consideran que la parte más desafiante de un examen de TC es contener la respiración durante la exploración. Sin embargo, el tecnólogo le informará cuándo suspender las respiraciones y cuándo podrá respirar con normalidad. Generalmente, el tiempo del estudio es de unos 20 segundos.
La cita suele tardar entre 15 y 20 minutos, incluyendo el tiempo para la entrevista y la preparación del examen. En algunos casos, se requiere una inyección de contraste intravenoso para resaltar ciertas estructuras anatómicas para que el radiólogo pueda visualizarlas con más detalle.


